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  nuestra Cruz del Sur  

historias de empresas b

women in management

Siempre se puede hacer algo más

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Women in Management promueve la igualdad de género y el crecimiento económico inclusivo y sustentable en organizaciones, desarrollando el potencial de mujeres y hombres profesionales y asesorando a organizaciones en estrategias de género.  Se especializan en impulsar comunidades de profesionales en el mundo del trabajo.

 

Todo partió en un intercambio de un posgrado en el extranjero, donde vimos una tendencia en diversas conversaciones sobre igualdad de género en el ámbito laboral. Notamos que era un tema interesante y necesario a desarrollar y comenzamos haciendo seminarios y talleres de concientización, lo que nos permitió ir construyendo nuestro modelo de negocios. 

 

Valentina Suárez, cofundadora de WIM, falleció el año pasado de cáncer. Ella siempre soñó con ser Empresa B, era su deseo, pues refleja nuestros valores e interés por impulsar la igualdad de género y una forma distinta de hacer empresa. Creemos firmemente en la idea de maximizar el bienestar social, es por esto que siempre estuvo en nuestra mente. En 2018, luego de un trabajo de seis meses con Proyecta, logramos ser B. Para nosotros fue un tremendo hito.

 

Hace dos años comenzamos a hacer programas anuales de acompañamiento para redes de mujeres en empresas, donde se fomentara el capital social, la sororidad y las relaciones con mayor conexión. Desde el año 2020, tenemos también un programa anual llamado Manbassador, pensado para hombres, el cual realizamos en conjunto con la Fundación Ilusión Viril, lo cual es bastante único en el mercado. Durante 2021 queremos lanzar una plataforma de formación para redes de mujeres en Latinoamérica llamada Red Mirífica, una segunda versión de Manbassador,  una plataforma de gamificación de sesgos inconscientes  con el apoyo de CORFO y lograr aumentar las redes de mujeres a nivel LATAM. En el contexto de la pandemia, pudimos extendernos también fuera de Santiago.

 

Éste ha sido nuestro mejor año, porque a pesar de que en marzo nos cancelaron todo, el tiempo que tuvimos nos permitió desarrollar instancias de networking gratuito. Desde abril hemos realizado 25 cafés virtuales, de los cuales han surgido proyectos de colaboración muy bonitos. Uno de ellos es un podcast que lanzamos hace poco en Spotify junto a Mara Media y otro fue la creación de una red de acción social enfocada en mujeres y empleabilidad. 

 

Estos cafés empezaron con el objetivo de reunir mujeres para conversar y conocerse. Al comienzo llegaron cuatro, luego ocho, cincuenta, hasta llegar a más de cien. Al poco tiempo comenzamos a hacerlos temáticos, de autoconocimiento, liderazgo, sororidad, marca personal, cómo hacer networking etc. Luego los difundimos en nuestras redes sociales, newsletters etc, y sumamos a nuevas speakers.

 

El hecho de no habernos quedado quietas, de movernos, nos trajo muchos beneficios. Estos cafés virtuales se han convertido en Red Mirífica, una red de formación en igualdad de género intergeneracional, que tiene como objetivo escucharnos, conectarnos y aprender unas de otras. Para ello estamos trabajando con personas de diversas organizaciones de mujeres de todas las generaciones. Este espacio nos ha permitido cuestionarnos cómo aportar en el contexto de crisis en el que estamos.

 

Gracias a los cafés, también surgió Red Meraki, iniciativa que impulsamos en colaboración con Sociedad en Construcción. Meraki significa hacer algo con amor y creatividad poniendo el alma en ello, esta es la rama social de WIM. El formato 2020 buscó a mujeres jóvenes, entre 18 y 40 años, que quisieran tomar mentorías dentro del programa de empleabilidad y liderazgo femenino. En esa búsqueda nos contactamos con la fundación Creo en Ti, dedicada a apoyar a jóvenes del mundo rural que vienen a Santiago a estudiar; con Soy Más, organización que trabaja con madres adolescentes; también con la fundación Betania Acoge de Valparaíso, quienes ayudan a jóvenes de extrema vulnerabilidad que están o han estado involucradas con prostitución, alcoholismo, drogas, o que han sufrido violencia intrafamiliar, y Educere, que tienen una residencia para mujeres que han sido víctimas de violencia y de trata de personas. Adicionalmente trabajamos en conjunto con Laboratoria, una startup que hace cursos intensivos de seis meses para ayudar a mujeres a desarrollar habilidades tecnológicas, les enseñan a programar y las ayudan a insertarse en el mundo laboral. El proyecto consideró un programa de empleabilidad y liderazgo femenino de 4 capacitaciones. 

 

En total, en esta primera versión del programa, impactamos a 22 mujeres de estas fundaciones, con el apoyo de 18 mentoras y mentores, sumando 130 horas de trabajo voluntario. Uno de los mayores impactos fue que las participantes indicaron al inicio que un 100% de ellas tenían limitaciones para cumplir sus metas, pero al término del programa, la probabilidad de seguir estudios superiores aumentó en un 35% y la confianza en encontrar un trabajo que les guste subió en un 37%.

 

Nos hemos ido dando cuenta en el camino que, dado nuestros privilegios, podemos ayudar a otros. Tenemos salud, educación, hemos viajado por el mundo, conocemos diferentes realidades, tenemos familia, etc. Para el 2021 también queremos aportar a otro perfil de mujeres. Estamos diseñando un programa de apoyo emocional para jefas de hogar que hayan estado desempleadas al menos un año. También las ayudaremos en temas de empleabilidad, como armar currículum, prepararse para las entrevistas, etc. Además de un apoyo en su autoestima. Será un programa de dos a tres meses que lanzaremos en Febrero. 

 

Para nosotros la pandemia significó un gran desgaste emocional. Hoy tenemos facilitadores y facilitadoras a honorarios, estuvimos todo el año así porque nos suspendieron muchos proyectos, los cuales comenzaron a reactivarse recién en julio. A partir de noviembre, gracias al subsidio con enfoque de género, pudimos comenzar a contratar. 

 

Siempre que hablamos con nuestros clientes, nos referimos a la importancia de resignificar la empresa, de generar un reseteo, una nueva forma de hacer las cosas. Todo esto está muy relacionado con el mundo B, la búsqueda del trabajo desde nuevos paradigmas. Hemos incorporado a nuestro modelo de venta, un 5% para poder pagarle a los coordinadores y mentores que hoy trabajan voluntariamente, esto no habría ocurrido de no ser Empresa B. Estamos convencidas de que, aunque estemos en un año difícil, incluso siendo una pyme y en este contexto social, siempre se puede hacer algo más. Fue una muy buena enseñanza para nosotros el darnos cuenta de que al entregar también se recibe de vuelta. Creemos que si se tiene una idea hay que avanzar sobre ella teniendo en cuenta que uno puede aprender en el proceso.

Priscilla Zamora Politis,  Co-fundadora y Gerenta General de Women in Management.

¡Viva la interdependencia!

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