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De Quillota para el mundo

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Inspirar, estimular y favorecer la creatividad, el aprendizaje y la organización de las personas en las diferentes etapas de su vida, con productos innovadores, de calidad superior y sostenibles desde su origen.

 

Una industria que sufrió la pandemia y que ya venía afectada desde el estallido social de octubre de 2019, es la de los artículos de librería, oficinas y material escolar. En general, el último trimestre y el primero de cada año suelen ser los más importantes en ventas y estas crisis nos golpearon fuertemente justamente esos periodos.

 

Prontos a cumplir 133 años de trayectoria, Torre opera actualmente en el negocio de los artículos escolares, arte, manualidades, oficina y editorial. Los problemas de la industria ciertamente nos afectaron, pero la crisis nos encontró bien parados.

 

Lo primero que destacaría es el enorme compromiso de nuestros trabajadores y el haber actuado, desde los primeros días de la pandemia, de la mano de las autoridades locales. Mantuvimos la fábrica funcionando exclusivamente con trabajadores residentes de Quillota, de manera de proteger a la comunidad y evitar que quienes vinieran desde otras comunas pudieran contagiarse en los trayectos o perder la trazabilidad. De esta forma los trabajadores se sintieron seguros  - y de hecho lo estaban-  y tuvimos cero contagios. El resto del personal pasó a un régimen de teletrabajo.

 

Nos vimos en la necesidad de innovar rápidamente con productos necesarios para los tiempos de confinamiento. Entre ellos destacaría especialmente las "Cajas Entretenidas" con materiales para manualidades, pensadas para preescolares y niños menores de 12 años. También hicimos cajas entretenidas especiales, destinadas a la tercera edad, de manera de que pudieran servirles para mantener la mente activa y acompañarlos en la soledad que aquejó a muchos, por la imposibilidad de visitarlos en sus hogares y residencias para la tercera edad. Igualmente debimos acelerar muchos planes de innovación que ya se encontraban en marcha y nuestros proyectos de e-commerce.

 

Torre también es una empresa que quiso ponerse al servicio de las necesidades de la pandemia, continuando con su apoyo en donaciones de materiales a colegios hospitalarios, como el del Hospital Calvo Mackenna, y también a colegios en situación de vulnerabilidad, con material editorial.

 

Nuestra reciente certificación como Empresa B sin duda nos ayudó durante estos tiempos difíciles, ya que pusimos el foco en acelerar procesos y exigencias tanto en el trabajo con proveedores y en el desarrollo del eco-diseño, así como la comunicación con pymes y emprendedores para colaboraciones futuras, temas que por distintas razones antes no habíamos podido priorizar. Por otro lado, estamos decididos a potenciar a la comunidad de Quillota y amplificar las buenas ideas de los quillotanos. En términos de cultura interna, la certificación favoreció su desarrollo, la que históricamente se ha definido como fuerte, cercana y austera.

 

Dentro de las satisfacciones de ser Empresa B, está la confirmación de las buenas prácticas que teníamos antes de la certificación. Vimos que eran adecuadas para lo que el mundo, cada vez con más fuerza, espera y necesita de las empresas, y que en vez de desarrollar actividades aisladas, las buenas prácticas se estructuran todas en una sola columna, se unifican y se trabajan en conjunto con toda la organización.

Jorge Vignolo,  asesor gerencia general de Empresas Torre.

¡Viva la interdependencia!

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