volver al inicio

 el propósito,

  nuestra Cruz del Sur  

historias de empresas b

grupo sdh

La pandemia nos hizo volver al origen

138.jpg

Mejores Personas, Mejores Empresas, Mejor Sociedad. Esta es nuestra visión y nuestro sueño, ayudar a construir un Chile que nos enorgullezca a todos, y para eso colaboramos desde lo que sabemos hacer, el desarrollo profesional de las personas en las organizaciones.

 

El año pasado a esta altura éramos más una empresa, y hoy hemos vuelto a ser un emprendimiento con todo lo bueno y malo que eso tiene. Le ha dado mucha mística al año, un año complejo. Enero, febrero luego del estallido, empezamos a recuperarnos, y en marzo se vino este terremoto, lo que nos hizo repensar todo desde una mirada de Empresa B. Nos permitió darle sentido, el foco dejó de estar en crecer o en tener resultados, y volvió al foco fundacional, que era ser una empresa con un foco sostenible en el tiempo lo que implica que no estás buscando  rentabilidad sino  más bien tener buenas relaciones con tus clientes, con tus proveedores, con tus colaboradores. Y eso lo pudimos concretar. 

 

A los clientes que estaban complicados, les rebajamos los precios, o no les cobramos. Desarrollamos material para personas que se estaban quedando sin trabajo, o gente que necesitaba ayuda en el proceso del cambio, elaboramos un manual de transiciones. Fue bien complejo, pero pudimos volver al origen y hoy estamos cerrando el año de una manera impensada. Nos permitió crecer en métodos de teletrabajo, flexibilidad laboral, refundar una lógica con sentido.

 

Nosotros nos certificamos a finales del año pasado, en el marco de la celebración de los 10 años de SDH, fue muy simbólico. El ser Empresa B, en un año tan difícil, nos ayudó a ser coherentes. Nuestro propósito es ayudar a las organizaciones a buscar personas, pero también ayudar a las personas a encontrar trabajo, permitirle a las empresas conocer personas nuevas, abrirse a otros mundos, a un nuevo capital humano. Desde SDH hacemos procesos de selección basados en la historia y en el mérito de la persona, y alejados de la discriminación por género, edad o cualquier otro. Si bien tratamos de cumplir con lo que el cliente nos pide, siempre agregamos un bonus extra con alguien distinto que nos interesa que  conozcan. Y este año, nos ha ido mucho mejor con esta práctica porque las empresas están más abiertas a colaborar. 

 

El número de colocaciones durante el año comenzó con un alza en torno al 10%, luego en marzo, tuvo una baja en torno al 50%. En junio comenzó a producirse un quiebre en la tendencia y ya en septiembre comenzamos a tener cifras similares al 2019, y a finales del 2020 habíamos superado el resultado del año anterior. Hemos crecido mucho en la búsqueda de gente a nivel local, no es que podamos hacer un diagnóstico de la realidad nacional, pero sí hemos visto que se ha ido activando bastante los últimos meses. Somos ocho personas,  siete mujeres y yo. 

 

El principal aprendizaje de este año ha sido la capacidad de no proyectarse, no atraparnos en un modelo de negocio que debe ir creciendo. Reseteamos la estructura de nuestro modelo, en donde definimos que lo que importa no es cuánto vendí el año pasado y vender más, si no lograr una sostenibilidad en el modelo de lo que estoy haciendo, lograr solidificar las relaciones con las personas con las cuales trabajamos. El año se define si es exitoso en la medida en la que puedo seguir entregando lo que yo sé hacer y me gusta hacer. Basado en el sentido de lo que hago. 

 

Estamos promoviendo un modelo menos transaccional, las conversaciones son distintas, si llamo a alguien y me dice que está bien donde está, todo bien, eso genera mucha paz, de lo contrario pasa a ser una dinámica muy mercenaria. Estamos migrando de un modelo resultadista a un modelo donde el sentido está mucho más validado. Los clientes también lo han empezado a ver así, cada vez más vemos cómo se está valorando a la persona. Los clientes se están abriendo a conocer nuevas posturas. Las preguntas respecto del género, edad, universidad de la que viene, hijos, estado civil u orientación de género, han comenzado a desaparecer, y hace un año estaban arriba de la mesa. Ese tipo de preguntas, hoy no son aceptadas.

 

No nos acogimos a la Ley de Protección del Empleo. Lo que hicimos fue abrir la opción de pasar a trabajar free lance. También hubo mujeres que salieron con pre y post natal. Y algo que nos ha gustado mucho, es que estamos todos con teletrabajo, lo que ha permitido que haya personas conectadas desde Linares, Los Ángeles, Puerto Varas, se fueron a las casas de sus abuelos y de sus padres.

 

Las reuniones por videoconferencia nos ha permitido un ahorro de tiempo enorme, no solo por los traslados si no que también han disminuido los tiempos de espera, en una reunión por zoom no es común que te hagan esperar, como sí ocurría en reuniones presenciales. Hemos comenzado a hacer entrevistas por zoom y eso también ha democratizado el proceso, logras que la persona esté más cómoda en su casa, más relajada, no es tema cómo viene vestido. Yo he notado que esto de conectarte desde tu casa humanizó las relaciones, se visibilizó el tema trabajo - familia. Todo es mucho más natural.

 

De lo que ha cambiado este año, más allá del teletrabajo, hemos visto cómo los traslados se han ido modificando. Se están generando nodos de trabajo, fuera de las oficinas centrales, más cerca de donde la gente vive. Vemos un sistema más generoso, estaciones de trabajo compartidas, lo que va cambiando la visión. Los niños han ido entendiendo  lo que hacen los papás, de qué se tratan sus trabajos, y eso también llegó para quedarse, porque ya integraste a las familias al trabajo, y el trabajo a las familias. 

 

Sebastián Uriarte, socio de Grupo SDH.

¡Viva la interdependencia!

¿Quieres contactar a Sistema B o a los protagonistas de estas historias? 

volver al inicio